El Gringo de Caranavi
En la década de los 70 me hice joven en el pueblo de Caranavi, Bolivia, rodeado de cerros con bosque tropical. Estudié algunos años en el colegio local pero no me acuerdo casi nada de lo que haya recibido entre esos muros. Mas bien la educación que se me pegó comenzó con los incontable viajes a La Paz, las cañadas, los precipicios, los nevados, los bosques montanos con helechos gigantes que hasta hoy me hacen pensar en dinosaurios. A pocos pasos de la plaza de Caranavi. Décadas antes que haya pavimento en las calles y cuando todavía había mucho bosque alto en los cerros. 1975. Foto Barbara C. Robison También aprendí mucho de las excursiones diarias al río con mis perros en la época seca, con mis amigos y neumáticos en la época de lluvia. Se caminaba 20 minutos en un sentido, por la pista de aterrizaje, luego por un platanal lleno de fragmentos de aviones caídos hasta el entonces puente sobre el río Yara. El puente sobre el río Yara después d...